Todos los padres saben que las amistades en el patio de la escuela son importantes. Los amigos enriquecen nuestras vidas, aumentan nuestra autoestima y proporcionan el apoyo moral que necesitamos cuando memorizamos tablas de multiplicación. En términos de desarrollo, hacer un amigo en la escuela es tan importante como obtener un A. Aprender a formar relaciones exitosas entre pares es una habilidad crítica para los niños, y una que usarán —y perfeccionarán— todas sus vidas.
Pero a algunos chicos les cuesta más adaptarse. Las piedras angulares de la interacción infantil, como compartir un juguete o participar en la fantasía, podrían eludirlas. Si bien los padres no pueden hacer amigos para sus hijos, pueden ayudarlos a desarrollar y practicar habilidades sociales clave. Si ve a su hijo luchando por hacer amigos o siendo rechazado por otros niños, estos son algunos pasos que puede tomar para ayudar.
Desarrollo de habilidades sociales
Las habilidades sociales no son naturales para todos los niños. Los niños impulsivos e hiperactivos a menudo actúan de maneras que obstaculizan su fuerte deseo de amistad, señala Mary Rooney, PhD, una psicóloga que se especializa en TDAH y trastornos de conducta disruptivos. A menudo tienen problemas para turnarse y controlar su ira cuando no se sienten con la suya. Los niños más inatentos pueden actuar volando o flotar en los márgenes de los grupos de juego, inseguros de cómo afirmarse.
Si nota que su hijo está luchando para interactuar con sus compañeros, pruebe un poco de entrenamiento en casa. Haga hincapié en turnarse para tomar turnos y compartir durante el tiempo de juego familiar y explique que los amigos esperan el mismo buen comportamiento. Los niños impulsivos también se beneficiarán de la práctica de diferentes estrategias para resolver los conflictos entre pares. El juego de roles puede ser muy útil aquí. Por supuesto, como padre también debe tener cuidado de demostrar un buen comportamiento social usted mismo al hablar con los miembros de la familia y sus propios amigos.

Para los niños que necesitan una guía más intensiva, los expertos sugieren usar “guiones sociales” o conversaciones cotidianas simples que los niños pueden practicar con sus padres. Usted puede trabajar con el médico o terapeuta conductual de su hijo para seleccionar los guiones apropiados y desarrollar una estrategia para ensayar los e implementarlos. Los guiones sociales son especialmente útiles para los niños del espectro autista que necesitan aprender deliberadamente habilidades sociales clave, como establecer contacto visual y responder a los estados de ánimo de los demás.
Finalmente, si su hijo ha estado teniendo dificultades para hacer amigos, el Dr. Rooney sugiere establecer una reunión con su maestro. “A menudo los niños dicen ‘todo el mundo me odia’, pero es posible que no sean capaces de describir lo que está pasando”. Los maestros pueden dar una mejor idea de las interacciones entre pares de su hijo y sugerir compañeros de clase más positivos para las citas de juegos después de la escuela.
Practicar durante las fechas de juego
Las citas de juego supervisadas son una gran manera para que los niños construyan sus músculos sociales. El Dr. Rooney sugiere que los padres pasen algún tiempo antes de las citas de juego revisando las señales sociales con sus hijos. Algunas actividades para playdate-prep incluyen:
Hable con su hijo acerca de lo que significa ser un buen anfitrión. ¿Qué hará su hijo para que sus invitados se sientan cómodos?
Pida a su hijo que escoja algunos juegos por adelantado. ¿Cómo sabrá su hijo cuándo es el momento de pasar al siguiente juego?
Pregúntele a su hijo cómo sabrá si sus invitados se lo están pasando bien. ¿Están sonriendo? ¿Riendo?
Mientras los niños no se desnuden en el juego que es francamente peligroso, deje que la fecha de juego se desarrolle como sea, recomienda Jamie Howard, PhD, un psicólogo clínico en el Child Mind Institute. Los niños aprenden de las consecuencias naturales de sus acciones, por lo que es tan importante dejarlos practicar socializando en un ambiente cálido y de apoyo.
Y cuando revises cómo fue, concéntrate en los buenos comportamientos que quieres reforzar. “Los niños están más motivados por los elogios que por evitar las críticas”, dice el Dr. Howard. “El elogio específico y etiquetado es muy útil. En lugar de ‘buen trabajo’, di, ‘compartiste muy bien con tu amigo'”.
Ayudar a los niños tímidos
Algunos niños son mariposas sociales naturales, mientras que otros necesitan más tiempo para calentarse a nuevas situaciones. No se preocupe si su hijo es un poco más indeciso en situaciones sociales. Esperar que todos los niños salten y sean el líder del grupo no es realista, así que evita presionar demasiado. Sin embargo, los padres tampoco deberían cometer el error de tener a los niños más tentativos en casa. Rachel Busman, PsyD, una psicóloga que trabaja con niños ansiosos, explica: “Hay una diferencia entre acomodarse y habilitar. Para los niños más tímidos queremos darles la oportunidad de conocer a niños nuevos, pero queremos ayudar a cerrar la transición para que no se sientan demasiado incómodos”.
El Dr. Busman sugiere planear las citas de juego en su casa primero, donde su hijo estará más a gusto. Los clubes u otras actividades también son una buena manera de hacer amigos porque proporcionan una estructura incorporada que ayuda a minimizar la ansiedad. Si su hijo es reacio, trate de encontrar un compañero familiar para unirse a la actividad con ella. Al igual que con cualquier habilidad social, los padres pueden ayudar a los niños tímidos a ensayar con anticipación para una situación que los pone nerviosos, como ir a una fiesta de cumpleaños o conocer a un nuevo grupo de personas.
Cada niño es diferente
El Dr. Busman señala que también hay una diferencia entre los niños que son tímidos y los niños que son simplemente más introvertidos y prefieren pasar su tiempo de inactividad leyendo o dibujando por sí mismos. “Los diferentes niños de la misma familia pueden tener diferentes límites sociales y grados de comodidad. Un niño que prefiere el tiempo de silencio o estar en grupos pequeños no necesariamente está evitando a otros niños”. Pero es esencial que los niños más introvertidos todavía puedan hacer amigos. El Dr. Busman recomienda saber cuánto puede manejar su hijo y establecer las expectativas en consecuencia. Es suficiente para que algunos niños encuentren una sola cosa que les gusta hacer una vez a la semana.
Por último, es importante que los padres no pongan demasiadas de sus propias expectativas sociales en los niños. El Dr. Rooney aconseja mantener las cosas en perspectiva. “Los niños necesitan sólo uno o dos buenos amigos. No tienes que preocuparte de que sean el chico más popular de su clase”.